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[ diciembre 13, 2019 by AdminAB 0 Comments ]

“Cambiaremos la cultura de cómo se gobierna”: Luis Ernesto Gómez

“Cambiaremos la cultura de cómo se gobierna”: Luis Ernesto Gómez

El próximo secretario de Gobierno de Bogotá tiene claro que lo primero que llegará a hacer será darle prioridad al ciudadano, por lo que buscará que sean ellos quienes decidan en qué se va a invertir en las localidades. Entre sus principales retos estará sacar adelante el POT.

En el transcurso de la semana, Claudia López ha revelado el nombre de los secretarios que la acompañarán desde el próximo primero de enero. Entre los primeros anuncios estuvo el de Luis Ernesto Gómez, quien llegará a liderar la cartera de Gobierno, en la que no solo deberá coordinar su trabajo con las alcaldías locales sino además proyectos de gran envergadura como la presentación del POT ante el Concejo. 

Gómez es economista y politólogo con magíster en Ciencia Política de la Universidad Humboldt de Berlín y en Administración Pública del London School of Economics y aunque su carrera política ha sido corta, ha ocupado importantes cargos públicos como la dirección del Servicio Público de Empleo, y los viceministerios de Empleo y del Interior, durante el gobierno de Juan Manuel Santos.

En estos cargos se reconoció por promover proyectos como “40 mil primeros empleos” y la Ley Pro-joven, asimismo, lideró la iniciativa #CausasCiudadanas, a través de la cual daba soluciones a las peticiones que fueron inscritas en la página del Ministerio del Interior, la mayoría relacionadas con los derechos de las minorías, la protección al medioambiente y la defensa de la vida.

A la tribuna pública bogotana, salió al ruedo cuando decidió lanzarse a la alcaldía por firmas. Tras un acuerdo con cuatro de los candidatos, al final decidió apoyar la candidatura de Claudia López, a quien acompañó hasta el final de la campaña. De hecho, Gómez hizo parte del empalme con la actual administración.

¿Cómo recibe la secretaría?

El empalme fue muy amable por parte de la administración saliente. Encuentro una secretaría fortalecida en atención a alertas tempranas de la Defensoría en cuanto a líderes sociales. Hay algunas dificultades en localidades, con unos retos enormes en el cumplimiento del Código de Policía y especialmente con el número de inspectores, pero encuentro una secretaría con una maravillosa plataforma para redefinir las dinámicas de ciudadanos y su Alcaldía a partir del primero de enero.

¿Qué será lo primero que va a llegar a hacer?

Cambiaremos la cultura de cómo se gobierna. Que todo el Distrito se entienda que el jefe es un ciudadano, que es el que está en las calles, reclamando y protestando, nos eligió el 27 de octubre y perfectamente puede tener nuevas demandas. Ellos deberán ser el centro de todas las decisiones de esta administración.

Hoy la democracia representativa no es suficiente para los ciudadanos, ellos quieren ser tenidos en cuenta en las decisiones, por lo que una de las  apuestas más importante va a ser la de los presupuestos participativos, en la que los ciudadanos podrán decidir en qué se va a invertir la plata de su localidad.

Buscamos que el Plan de Desarrollo sea por consenso ciudadano amplio, al igual que el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). El gran problema del proyecto que se le cayó al Distrito fue que muchos ciudadanos sintieron que fue a sus espaldas y que no representaba su visión del territorio.

Para que ustedes logren sacar nuevamente el proyecto POT rápido deberán tener un apoyo muy grande de las bancadas del Concejo ¿ha tenido reunión con los cabildantes entrantes?

Hemos tenido un diálogo muy fluido con todas las bancadas y hay un genuino interés en que a esta administración le vaya bien. Creo que entienden que hoy el desafío para todos es responder a ese clamor ciudadano de una nueva agenda de progreso de libertades, de generación de oportunidades, grandeza y humildad de su política.

Hay bancadas que perfectamente hubieran podido declararse en oposición, en virtud de que fueron contendores durante la elección, pero han mostrado su interés de mostrarse independientes, apoyar y aportar en los temas con visiones compartidas con la administración y dar su crítica respetuosa en los casos que no.

¿Carlos Fernando Galán está en ese grupo?

Celebro que él y su bancada tengan el ánimo más constructivo. He estado en diálogos con él y tiene el interés de que a Bogotá le vaya bien. Él vio y entendió en su campaña que realmente necesitamos de inteligencia y una relación constructiva, independientemente de las diferencias que tengamos en algunos temas, vamos a tender que ser capaces de trabajar juntos, al igual que con otras bancadas.

¿Qué hacer con los alcaldes locales y su elección?

Esta mañana (13 de diciembre) tuve un desayuno con el representante José Daniel López (Cambio Radical), quien impulsa la iniciativa para modificar el Estatuto orgánico de Bogotá. Tenemos ya un trabajo muy adelantado, un proyecto que ya va para tercer debate y seguramente a mediados del próximo año será ley, para convertirse en un instrumento maravilloso para actualizar la norma que rige nuestra capital y la forma como trabajan las alcaldías locales con el nivel central.

A parte de eso insistiría que tenemos que lograr que el Gobierno llegue a un lugar mucho más cercano a la gente. Gran parte de lo que está pasando en la protesta sociales es que el Gobierno está lejos y los gobernantes no escuchan y por eso la presencia en las 20 localidades va a ser fundamental para nosotros.

Fuente: El Espectador

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[ enero 19, 2018 by AdminAB 0 Comments ]

“Un torero podría ir a la cárcel después de una corrida”: viceministro del Interior

“Un torero podría ir a la cárcel después de una corrida”: viceministro del Interior –

El Ministerio del Interior, que promueve la abolición de las corridas, explica que este “absurdo” ocurriría si no se legisla sobre la fiesta brava. El debate revive cuando Bogotá se alista para la temporada taurina.

Luis Ernesto Gómez, viceministro del Interior, es un abanderado de la causa animalista. Y justo cuando comienza este fin de semana una nueva temporada taurina en Bogotá, aprovecha para hacerle un llamado al Congreso: que no engavete el proyecto de ley que busca abolir las corridas de toros. Pide, al menos, que lo discutan. La idea, según él, es evitar que, por falta de legislación, se llegue a una situación absurda como que un torero pueda ir a prisión después de una corrida. (LEA: “Los animales, como no tienen deberes, no tienen derechos”)

¿Cómo va en el Congreso el proyecto que busca eliminar las corridas?

Tuvo primer debate en la Comisión Séptima de la Cámara y está listo para ser discutido en plenaria. Le veo todo el futuro, porque los representantes tienen en sus manos una gran responsabilidad. Y es que si antes del 10 de mayo de 2019 no hay legislación sobre la tauromaquia, se podría dar el absurdo de que un torero fuera preso por maltratar a un toro. No hacer nada sería una irresponsabilidad.

Pero la Corte ha emitido sentencias que protegen esta práctica.

La línea jurisprudencial ha venido cambiando y los animales ya no son bienes muebles sino seres que sienten y merecen protección. Por eso, la última sentencia de la Corte Constitucional (T-041 de 2017) estableció que en Colombia no pueden maltratase animales, así sea un espectáculo cultural. Además declaró inexequible un artículo de la Ley 1774, que exceptuaba la tauromaquia, y le dio dos años al Congreso para legislar en la materia o automáticamente se elimina la excepción. Ese escenario abriría un absurdo como el de que un torero pueda ir a prisión.

¿El proyecto incluye peleas de gallos, coleo o corralejas?

No, sólo se limita a las prácticas taurinas como rejoneo, corridas y novilladas. Hay otras iniciativas para regular otras prácticas.

¿Y hay ambiente político para una propuesta como esa?

Sin duda es un tema que polariza. Hoy la Cámara tendría una mayoría a favor de la abolición de las corridas, pero el presidente de esa corporación, que es responsable de agendar el debate, ha expresado que simpatiza con la tauromaquia. Entonces, lo que esperamos desde el Gobierno es que él dé todas las garantías a este proyecto.

¿El Gobierno insiste en la abolición?

Por supuesto. Que se elimine esta práctica en Colombia, así como viene ocurriendo en otros países.

¿Y qué pasará con los que viven de la tauromaquia?

El proyecto contempla un proceso de reconversión laboral y compensación económica para quienes devengan su sustento de esta actividad. Es clave generar en estas transformaciones procesos que no afecten a las personas.

¿Cómo sería la reconversión?

Se plantean seis meses para este proceso después de ser aprobada la iniciativa, como buscar alternativas al tipo de ganadería. Estos espectáculos se podrían sustituir por otros, como lo han hecho otros países. Además, esta es la oportunidad para decir que las corridas son cada vez más mal negocio para el país.

¿Sí son un mal negocio?

Lo dicen las cifras de venta de boletería en Bogotá. En la última década, la temporada con el pico más alto fue en 2005, con 68.000 entradas, mientras el año pasado llegaron a 28.000, menos de la mitad. Es evidente que hay una disminución de asistentes. Y si a eso le sumamos que el año pasado tuvimos que desplazar 3.200 policías para custodiar cada corrida (para un clásico de fútbol son 900), vemos cómo los bogotanos estamos financiando con recursos públicos una actividad que en la gran mayoría de países se está prohibiendo.

¿Han tenido acercamientos con ganaderos, corporaciones y toreros?

Estamos estudiando esa posibilidad. Pero ellos tienen una propuesta de crear un estatuto taurino involucrando el maltrato animal, que no sería compatible con el mandato de la Corte. Por eso, en la medida que no haya una conciencia, por mandato constitucional o por la legislación, será difícil.

¿A los ganaderos no les quedaría otro camino que producir carne?

Esa es su opinión.

¿Sería el fin del toro de lidia?

Ese es un argumento frecuente, pero la conservación de la especie depende de los humanos. Así como hay mecanismos de conservación de especies a través de santuarios de fauna, los que verdaderamente respetamos estos animales y los valoramos por su belleza, estamos llamados a garantizar su existencia. No creo que deban extinguirse por dejar de maltratarlos.

Pero tenemos un sector, como toreros, banderilleros y novilleros, que no contemplan otra opción de vida, como los que estuvieron haciendo huelga de hambre en Bogotá.

En los diálogos que hemos tenido con ellos, y especialmente con toreros y banderilleros, dicen que no están interesados en un proceso de reconversión. Pero las otras actividades alrededor de este espectáculo sí tienen alternativas que se pueden explorar.

¿Qué falta para abolir las corridas?

Faltan tres debates en el Congreso, pero definitivamente depende de la voluntad del presidente de la Cámara, Rodrigo Lara. Además de que, a la hora de que los congresistas voten, existan unas mayorías que apoyen este tipo de iniciativas.

Pero en eso influye mucho la política.

Este es un debate político, sin duda, pero debe ser una decisión tomada en democracia. No se trata de que la visión abolicionista que fija el Gobierno se imponga, sino de que sea un proceso democrático. Por eso lo más importante es dar el debate. Lo cierto es que si el Congreso decide archivar el proyecto, le correspondería a otro gobierno impulsar la iniciativa, pero desde el Ministerio del Interior tenemos la convicción de que no hacerlo en esta legislatura sería una irresponsabilidad que propiciaría un absurdo.

Es claro que la causa animalista da votos, pero son los amantes de la fiesta brava los que financian campañas. ¿Será que los congresistas sí le caminan a este proyecto?

Sin duda es una discusión interesante. La eliminación de las corridas es un asunto que está en la agenda de la ciudadanía y de las organizaciones civiles, que cada vez la promueven más. Qué bueno sería que los políticos asuman el debate y no le hagan el quite.

Este es un debate que mueve pasiones, como se vio el año pasado con los desmanes alrededor de la plaza de toros de Bogotá…

Por eso es importante hacer un llamado a las personas que protestan y se movilizan en contra de las corridas en Bogotá, que comenzarán este domingo, a que lo hagan de manera pacífica y respetuosa con los que asisten a la plaza. Esta debe ser una batalla que se debe dar en el Congreso. Debe ser un cambio cultural y sin violencia. El ejemplo de la no violencia justamente se da siendo respetuoso.

 

“Prohibir la tauromaquia es atropellar a una minoría”: Cormanizales

Juan Carlos Gómez, presidente de la Corporación Taurina de Manizales (Cormanizales), cuestiona los intereses del viceministro al promover la abolición de las corridas. Dice que la fiesta brava se debe respetar, especialmente cuando hay afición, como se acaba de demostrar en Manizales con asistencias de 12.000 personas por corrida y más de 80.000 en la temporada. “Una tradición y una cultura alrededor de la fiesta brava la deben respetar los políticos que están en campaña, sobre todo en un país que promueve que todos tenemos cabida. El prohibicionismo que quiere promover un viceministro es atropellar a una minoría”, agrega.

Aunque hay fallos en contra de los taurinos, Gómez aclara que están demandados y espera que el Congreso haga bien la tarea, “sin el afán y el atropello de un viceministro que busca protagonismo atacando la tauromaquia”. Ante un eventual proceso de reconversión económica, Gómez pregunta: “¿Será que tiene para reconvertir las grandes extensiones de tierra de los ganaderos? ¿Para quitarle la profesión a un torero, que es un artista? ¿Será que el viceministro hizo cuentas de cuánto costaría ese proceso? Eso no es fácil. Todo lo que plantea es un absurdo para cualquiera que tenga dos dedos de frente”.

Fuente: El Espectador

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[ diciembre 29, 2017 by AdminAB 0 Comments ]

Luis Ernesto Gómez, un político aventurero

Luis Ernesto Gómez, un político aventurero – economista y politólogo de la universidad Humboldt de Berlín, con maestrías en Ciencias Políticas y Administración Pública, a sus 35 años es viceministro del Interior, fue creador del Servicio Público de Empleo y viceministro del trabajo, así como docente universitario.

Vive en unión libre con Karol González con quien tiene dos hijos, una niña de 2 años y medio y un bebe de 4 meses, a quienes define como “la gran alegría de mi vida”.

Es el más joven de los funcionarios del alto gobierno, conocido por algún tiempo como el ‘pelao de los converse’, por los tenis que combina siembre con su vestido, sin embargo, ahora está figurando por ser uno de los uevos liderazgos de este 2017.

Desde el ministerio del Interior creó ‘Causas Ciudadanas’, una Iniciativa con la que los ciudadanos que se organizan a través de redes sociales y consiguen un número superior a 20.000 apoyos, tiene la atención del Gobierno que inicia un proceso ante las entidades correspondientes para sacar adelante la propuesta.

En diálogo con Caracol Radio explicó que entre las ‘Causas Ciudadanas’ que lograron demostrar su tesis para el uso de la tecnología como una nueva forma de la democracia están, “la de prohibición del asbesto, la de prohibición de las corridas de toros, otras encaminadas a infraestructura en algunos municipios”.

“La protección ambiental de la reserva ambiental Thomas Van Der Hammen y otras agendas políticas de nuevas ciudadanías que fueron canalizadas y tramitadas a través de ‘Causas Ciudadanas’, muchas de ellas exitosas y otras que se encuentran en proceso”, explica frente a los avances de la plataforma.

Sobre las motivaciones que lo llevaron a iniciar su lucha por las causas que algunos consideraban perdidas, está la renovación de las formas de participación ciudadana y recuperar la confianza de los jóvenes en las instituciones.

Para el joven viceministro, “los ciudadanos ya no se están organizando en torno a casas políticas, sino por causas políticas y la tecnología está permitiendo este fin”.

“Estoy convencido de que la apatía que tienen los ciudadanos por la política y por las instituciones democráticas y de gobierno, que se concentra especialmente entre los jóvenes, en grandes ciudades donde son asiduos usuarios de la tecnología, se puede combatir con innovación y con renovación en materia de participación ciudadana en materia de actualización de la democracia”, considera Gómez.

Asegura que con la renovación de los mecanismos de participación ciudadana, los ciudadanos sentirán que vale la pena apoyar una causa, cuando observen que el cambio es real.

En lo que queda de su gestión, Luís Ernesto Gómez continuará en este 2018 liderando el mecanismo de ‘Causas Ciudadanas’, buscando iniciativas donde los jóvenes se involucren más y donde las viejas prácticas políticas empiecen a ser corregidas.

Fuente: Caracol Radio

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[ noviembre 29, 2017 by AdminAB 0 Comments ]

Cuando la participación se volvió digital

Cuando la participación se volvió digital –

¿Cómo llegó a estudiar tecnología?

Como llegan todos los ciudadanos: siendo usuario. Con tecnología la vida se me ha hecho más fácil, entonces estoy convencido de que con ella serán más fácil las relaciones que implica la democracia entre gobernantes y gobernados.

¿Cuándo empezó a estudiar el tema académicamente?

Soy profesor de las universidades Externado y la Nacional en la maestría de gobierno. Es un tema que tocaba de vez en cuando, pero nunca a profundidad. Hace dos años creé la Corporación Seamos, una ONG que es un tanque de pensamiento sobre democracia digital y a través de éste conocí las experiencias en diferentes partes del mundo, como Wikipolítica en México, el Partido de la Red en Argentina o el Partido Pirata en Islandia. Todas son organizaciones que a través de la tecnología están redefiniendo las lógicas de poder y que son la razón de los fenómenos electorales recientes.

¿Qué está pasando en Colombia en relación con la tecnología y la política?

Aquí se están conjugando varios factores. Una generación insatisfecha, los millennials, que están interesados en política, pero en las causas, no en los partidos. Aparte de esa inconformidad hay un factor indiscutible, que es la manera en que la tecnología está cambiando la forma en que se hacen las cosas. Un ejemplo es la consulta del Partido Verde que fue protagonizada por ciudadanos organizados a través de la red.

En su libro “Googlecracia” habla de la influencia de la tecnología en la forma de hacer política.

Mi tesis central es que, así como hace diez años nadie tenía un teléfono inteligente o pagaba sus cuentas por internet, en máximo cinco años la irrupción de la tecnología en la política va a ser tan cotidiana como lo es ahora en el transporte.

Dice que dentro de cinco años. ¿Pero hasta ahora qué ha cambiado la tecnología en la política?

El ejemplo más claro es la consulta anticorrupción. En temas de movilización digital hay causas animalistas, casos que son aislados por ahora, pero que en el resto del mundo se convirtieron en nuevas formas de partidos. Como ahora viene un proceso electoral, tendrán un rol importante.

¿Cuál va a ser ese rol?

Lo obvio es que las redes sociales tendrán un rol determinante en la forma en que los ciudadanos se informan e involucran en las campañas. Si hay audacia por parte de los candidatos como la hubo en el Reino Unido, las redes y la tecnología pueden convertirse en una forma de organizar a los ciudadanos a través de propósitos. Ese es el caso también de “En Marcha”, en Francia, que permitió que a través de una plataforma las personas eligieran a sus candidatos e invita a los ciudadanos votar en tiempo real las decisiones que tomarán.

El primer capítulo de su libro habla de las causas que mueven a los ciudadanos en Colombia. ¿Cómo las identificó?

Seleccioné las que más visibilidad han tenido y con las que he trabajado de cerca. El libro es un diálogo con ellos, contar sus historias, hay muchas causas que de pronto no vemos de manera evidente como la ambiental, que refleja lo que está pasando en más de 130 municipios con las consultas mineras o en Santander, con el Páramo de Santurbán. Hay fenómenos que toman más relevancia que demuestran que los ciudadanos están pensando en temas que se salen de la política tradicional.

En su libro también habla de la desconfianza de las personas en la clase política. ¿Cuál es el papel de la tecnología en este ámbito?

Hay dos tendencias. Partidos políticos que utilizaron la tecnología para cambiar su relación con el ciudadano como los partidos Pirata, el Laborista y En Marcha en Europa, que lo que hicieron fue invitarlos a tomar decisiones de partido creando una participación en tiempo real y devolviendo el poder a los ciudadanos. La otra tendencia es que la tecnología se convierte en el mecanismo para la revolución porque, si los partidos no se mueven, los ciudadanos transforman realidades por su cuenta.

¿Cuál es su definición de “Googlecracia”?

Es una era de la democracia donde los ciudadanos recuperan el poder a través de la tecnología y donde el poder de la gente es más grande que la gente en el poder.

Fuente: El Espectador

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[ octubre 17, 2017 by AdminAB 0 Comments ]

“No son las casas políticas sino las causas políticas las que están movilizando a la gente”

“No son las casas políticas sino las causas políticas las que están movilizando a la gente” –

Luis Ernesto Gómez, viceministro para la Participación e Igualdad de Derechos, habla de la luchas que hoy se libran gracias al programa Causas Ciudadanas, entre ellas, la prohibición del uso del asbesto, proyecto de ley que ya fue aprobado en primer debate en el Congreso.

El miércoles pasado fue aprobada en la Comisión Séptima del Senado, en primer debate, la llamada ley “Ana Cecilia Niño”, que busca prohibir el uso de asbesto en el país. Su nombre hace honor a la mujer que murió en enero de un cáncer pulmonar que le produjo el haber vivido 17 años al lado de una fábrica en donde se usaba esa sustancia para hacer tejas. Pero más que un proyecto que hace trámite en el Congreso, lo que la gente desconoce es que se trata de una de las 71 causas ciudadanas que en la actualidad impulsan más de 503 mil colombianos, con el apoyo del Ministerio del Interior, quienes se han expresado a través de las redes sociales y mecanismos digitales.

Solo esta, la causa del asbesto, logró superar la meta de los 143 mil respaldos. Otras tienen que ver con la prohibición de las corridas de toros, la protección de la reserva Van Der Hammen o la eliminación de unos peajes urbanos en Cartagena, por ejemplo. Y frente a este programa está el viceministro para la Participación e Igualdad de Derechos, Luis Ernesto Gómez, quien en diálogo con El Espectador habla de lo logrado hasta ahora, de las batallas ganadas y de las que hoy se libran.

¿En que consiste lo de las Causas Ciudadanas?

Muchos ciudadanos participan, opinan, se expresan y dan su visión de sociedad y de país a través de las redes sociales y de mecanismos digitales. Firman peticiones por internet, recogen firmas a través de plataformas como “Change”, critican y se quejan o dan me gusta. Se trata de expresiones válidas de participación y por eso se creó el programa de Cusas Ciudadanas. Cuando una petición de la gente, que sea competencia del Estado, que pueda resolver alguna entidad y que propenda por la garantía de derechos, alcance un número igual o superior a las 20 mil firmas digitales, el Ministerio la acompaña, presta asesoría jurídica, ayuda a visibilizarla y las apoya en su trámite. No se puede asegurar su éxito, pero se asegura el acompañamiento hasta dónde se pueda llegar.

¿Y cuál es el balance hasta el momento?

Se han inscrito 71 causas ciudadanas. De ellas, 11 ya alcanzaron más de 20 mil firmas digitales y en otras todavía las están recogiendo en las redes sociales. Tres ya lograron su objetivo, en un periodo de un mes: No al cierre de la Fundación AnimaLove (35.363 apoyos), Salvemos el Refugio de Villa Lorena en Cali (37.604 apoyos) y No les quiten su hogar a los 14 abuelos de la Casa San Pablo (20.807 apoyos).

¿Qué pasa cuando una de esas causas choca con leyes o con normas y decretos a nivel local?

Las reglas son sujetas de cambios y, en el caso de iniciativas como la del asbesto o de los toros, se requieren trámites normativos para poderlas prohibir. Es cierto que hay unas causas más difíciles que otras, pues implican cambiar leyes y toman más tiempo. Por ejemplo, en lo de los toros, ya fue aprobada en primer debate y en lo del asbesto también se logró ese primer paso gracias a que se dio un consenso con todos los ministerios involucrados: Salud, Trabajo y Ambiente. Se llegó con una posición unificada.

Ya que toca el tema del asbesto, ¿tiene futuro esa prohibición cuando se sabe que detrás existen poderosos intereses económicos?

Es claro que el proyecto se ha hundido siete veces porque hay intereses particulares que todavía defienden su uso, pese a ser una sustancia prohibida en más de 50 países y clasificada como agente cancerígeno tipo 1 por la Organización Mundial de la Salud. La discusión científica ya está agotada y creo que los congresistas se deben a la gente. Estamos en un período electoral y el hecho de que sea la ciudadanía la que se movilizó de manera masiva debe ser tenido en cuenta. De hecho, eso fue lo que hizo también que el Gobierno prendiera las alarmas para posicionarse frente a  este tema y tener una voz a favor del proyecto, liderada por el ministro Alejandro Gaviria. Se dio un primer paso y lo que se busca es generar un periodo de transición de cinco años, es decir, que la medida no sea de choque, sino que permita que se dé un desmonte gradual para que no haya traumatismo para las personas que derivan su sustento de esta actividad, y para los procesos constructivos y de inventarios. Pero desconocer que este es un agente cancerígeno y no escuchar la voz de 143 mil ciudadanos que se expresaron en las redes sociales sería un error.

Pero entonces tenemos que aguantar todavía cinco años de asbesto…

El problema es cómo se hace el desmonte de lo que ya existe. Uno hace la prohibición, pero hay que empezar a generar un tema de transformación arquitectónica, de revisión de los procesos de construcción, y la idea es que eso se dé con gradualidad. Lo claro es que sí debemos suspender desde ya el uso del asbesto y generar conciencia sobre su impacto en la salud, que incluso implica un mayor riesgo para quienes derivan su sustento de esa actividad.

Otra causa polémica es la de las corridas de toros, ¿en qué va eso?

El escuchar una iniciativa ciudadana, que recoja más de 130 mil apoyos y con movilizaciones masivas en torno al proyecto de ley y a los derechos de los animales, es reconocer que en la sociedad cambian los paradigmas y lo que antes era común, como maltratar un animal para la diversión de otros, eso cambia. Qué bueno que esas decisiones se tomen de forma democrática a través de iniciativas ciudadanas, que el gobierno la recoja, la lleve al Congreso y que allá, que es un escenario democrático, con voces a favor y en contra, se decidan las cosas.

¿Y lo de la Reserva Van del Hammen?

Es una de las causas más difíciles. Tiene ya alrededor de 43 mil apoyos, pero el Ministerio no es competente para decir que no se hace. Además, nuestra tarea no es juzgar sobre el tema, es acompañar a los ciudadanos, hacer que su voz cuente y se les ha brindado asesoría jurídica explicándoles cuáles son las rutas, la vía jurídica que tendrían que seguir, y para que ello se active, el Distrito tiene que tomar una decisión de fondo y todavía no lo ha hecho. Vale decir que lo que promete el programa es visibilizar las causas, porque gran parte del éxito de la participación ciudadana es que la gente conozca de ellas para que se involucren, participen y opinen a favor o en contra. Nosotros acompañamos para que se generen debates democráticos.

¿Está Colombia preparada para meterse en la participación digital?

Cada vez más es una realidad. Y yo le preguntaría a cualquier lector cuándo fue la última vez que a través de su teléfono o computador revisó las redes sociales, o que pidió un taxi a través de una plataforma digital o que hizo una transacción con su banco o alguna compra. Esa es una realidad cada vez más frecuente. Hoy son alrededor de 29 millones de colombianos activos en Facebook y eso es más del doble de las personas que estuvieron votando sí o no a la paz hace un año.

Alguien podría decir que esas causas podrían abrir la puerta a iniciativas con intereses no tan altruistas, por ejemplo, que una carretera pase por una zona así se tenga que destruir un bosque…

Intereses no loables los hay, con mucha o con poca democracia. Y el problema en nuestro país es que esos intereses están en manos de unos pocos, muy poderosos, y que pasarían la carretera por donde fuera porque tienen el bolígrafo para definirlo y hacerlo. Si esas discusiones se dan de manera democrática y las redes sociales son facilitadoras, será más probable que alguien se entere que ahí hay un abuso y que un gran número de ciudadanos se movilice en contra de ese abuso. Y ahora que se avecina un proceso electoral y que los colombianos están tan desencantados de los partidos políticos y estos están en sus definiciones, estoy convencido de que no son las casas políticas sino las causas políticas las que están movilizando a la gente. Eso es lo que va a marcar la agenda.

Fuente: El Espectador

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[ mayo 6, 2016 by AdminAB 0 Comments ]

“Nunca hubo tantos jóvenes, y debemos darles empleo”:exviceministro de Trabajo

“Nunca hubo tantos jóvenes, y debemos darles empleo”:exviceministro de Trabajo –

Un día después de que el presidente Juan Manuel Santos sancionara la Ley de Empleo Juvenil, una iniciativa que el promovió, renunció el martes pasado el viceministro de Trabajo, Luis Ernesto Gómez. El Espectador habló con el sobre sus logros, las tareas pendientes y sobre los retos que se vienen en materia laboral. Asimismo el exfuncionario indicó que el mundo actual necesita motivar a los millenials a trabajar pues representan una gran parte de la población global.

¿Cómo fue su gestión viceministro de Trabajo?

Hemos fijado un énfasis sobre la promoción del empleo juvenil. Por ejemplo con el programa de los 40 mil primeros empleos conseguimos que por el momento más de 22.000 jóvenes lograran trabajar en una buena empresa sin la necesidad de tener palanca, sino por méritos propios. Asimismo, acabamos de pasar una Ley de Empleo Juvenil, lo cual representa un paso importante para solucionar el problema del desempleo los ciudadanos de entre 18 y 28 años.

¿Qué impacto tendrá la Ley de Empleo Juvenil?

En Colombia hay más de 560.000 jóvenes que están remisos, lo que indica que son personas que no tienen la posibilidad de acceder a un empleo formal. Por esto, la tan sola eliminación del requisito de la libreta militar les abre la puerta para que puedan aplicar a un empleo digno. Asimismo dado a que le damos a las empresas que contraten personal juvenil exenciones en los aportes en los pagos a las cajas de compensación, las compañías tienen incentivos cuando contratan ciudadanos entre los 18 y 28 años. Por último, entendemos que hay jóvenes que quieren emprender en vez de vincularse a una empresa, por esto la ley también completa un programa en que el que les damos capital semilla y les quitamos la carga de tener que pagar la matricula mercantil para su negocio.

Además de ayudar a los jóvenes, ¿qué más logró?

Hace un par de semanas aprobábamos el bono alimenticio, el cual es un complemento al seguro del desempleo. Gracias esto desde el próximo 15 de mayo las personas que pierdan su empleo pueden ir ante su caja de compensación y pedir el auxilio, se les dará $172.364 por un lapso de seis meses. De esta manera se le ayuda a los desempleados un refuerzo económico mientras logran engancharse de nuevo al mercado laboral. Por otro lado, también me siento muy orgulloso porque logramos ampliar la cobertura del programa Colombia Mayor. Se trata de una iniciativa que busca proteger a las personas de la tercera edad que se encuentran desamparadas, que no cuentan con una pensión o que viven en la indigencia o en la extrema pobreza.

¿Qué tareas quedan pendientes?

La ley de empleo juvenil solo lleva unos cuantos días por lo que hay mucho que reglamentar. Sobre todo porque cuando el congreso la aprobó se liberaron unos recursos que estaban atrapados en varios fondos, de los cuales $130.000 millones irían para apoyar el emprendimiento y $200.000 millones para el posconflicto. Asimismo todavía hay que trabajar para que las cajas de compensación se posicionen como grandes generadores de empleo en el campo. Por otro lado se necesita reforzar mucho más la protección a la vejez: Colombia más que una reforma pensional necesita darles más garantías a los ciudadanos de la tercera edad.

¿Cuáles serán los principales retos que deberá enfrentar el nuevo gabinete del ministerio del Trabajo?

Indudablemente el desempleo será uno de los principales retos del ministerio y de todo el Gobierno nacional, hemos visto que está mostrando una tendencia creciente desde que comenzó el año. Por esto es crucial continuar con los programas de generación de empleo. Asimismo, dado a que estamos cerca del acuerdo de paz es necesario consolidar las políticas de trabajo en las zonas rurales, y como decía el papel de las cajas de compensación es fundamental en este aspecto. Y por último hay que seguir apostándole a los jóvenes: aunque logramos bajar la tasa de desempleo juvenil de 20% a 15% en los últimos cincos años, se necesita hacer más esfuerzo para ayudar a esta población. En Colombia la mitad de los desempleados, es decir un millón de ciudadanos, se encuentran entre los 18 y los 28 años.

¿En qué tiene que preparase Colombia en material laboral?

El mundo laboral colombiano todavía debe adecuarse al cambio tecnológico: la empresa más grande de comercio en línea del mundo no tiene vendedores, la compañía de mensajería más importante no tiene repartidores. Por esto en el país debemos aprovechar las nuevas tecnologías para ser más eficientes y mejorar las condiciones de trabajo. Por ejemplo, se debe aceptar que el mundo está migrando hacia un esquema en donde trabajar desde la casa es cada vez más común.

Se dice que los millenials no quieren trabajar, ¿cómo lograr engancharlos al mercado laboral?

El trabajo para los jóvenes, los millenials, debe ser una de las prioridades de Colombia y el mundo. Este grupo representa cerca del 40% de la población mundial por lo que necesitamos que trabajen. Nunca han existido tantos jóvenes, y las empresas deben entender que no deben darle una experiencia laboral, sino una experiencia de vida. Deben saber motivarlos, crear un ambiente en el que no se sientan como operarios sino que están contribuyente de una forma diferente. Además se debe flexibilizar las condiciones laborales, por ejemplo negociando los horarios y lugares de trabajo.

Fuente: El Espectador